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Geología de los cuadrángulos de Paita, Piura, Talara, Sullana, Lobitos, Quebrada Seca, Zorritos, Tumbes y Zarumilla 11-a, 11-b, 10-a, 10-b, 9-a, 9-b, 8-b, 8-c, 7-c – [Boletín A 54]
1994
Serie A, Carta Geológica Nacional; nº 54
El presente trabajo describe Los principales rasgos geográficos de esta importante región, que comprende nueve cuadrángulos con una superficie de 16,030 km2, correspondientes al departamento de Tumbes y parte de Piura, (Región Grau), ubicándose en el extremo noroeste del territorio peruano. Se han clasificado unidades geomorfológicas, que son resultado de la evolución morfotectónica de esta región, reconociéndose como unidades por debajo de nivel de mar, la Plataforma, y el Talud Continental, y como unidades por encima del nivel del mar, el Borde Litoral, la Repisa Costanera, la Cordillera de la Costa y la Depresión Para-andina. Desde el punto de vista estratigráfico se tienen unidades que van desde las más antiguas, pertenecientes al Precámbrico hasta las más modernas que pertenecen al Cuaternario, con marcados hiatos principalmente en el Triásico y Jurásico. Así se tiene que en el Macizo La Brea y los Amotapes el basamento está constituido por un complejo metamórfico antiguo de edad indeterminado. Luego de una serie metamórfica que aflora en el Macizo de La Brea y en Paita, cuya edad se presume entre el Ordovícico - Silúrico, seguido de la Formación Cerro Negro de edad Devónico, constituido principalmente por rocas cuarcíticas y pizarras. La serie del Paleozoico superior que sobreyace con discordancia y que aflora en la parte sur de Los Amotapes, está conformada por las Formaciones Chaleco de Paño del Missisipiano, la Formación Cerro Prieto del Pensilvaniano y la Formación Palaus del Pérmico. Todas ellas conformadas por rocas sedimentarias clásticas que han sufrido el efecto tectónico y la intrusión de cuerpos plutónicos (gabrodioritas - granitos). El Mesozoico está representado por el Cretácico dentro el cual tenemos las Formaciones Gigantal, Volcánico Lancones, las Formaciones Pananga y Muerto, el Grupo Copa Sombrero, así como las Formaciones Tablones y Tortugas, Pazul y La Mesa, constituidos por secuencias sedimentarias marinas, dentro de las que destacan las rocas carbonatadas de las Formaciones Pananga y Muerto, como roca madre de petróleo, y el Grupo Copa Sombrero, como una secuencia turbidítica que alcanza un gran desarrollo en la cuenca Lancores. Las Formaciones Tablones y Tortugas corresponden a eventos de levantamiento en el Cretácico superior, los que han generado brechas y conglomerados. Las Formaciones Pazul y La Mesa corresponden a los últimos ingresos del mar en el Cretácico. El Terciario marino ha sido desarrollado en tres cuencas: Progreso, Talara y Sechura, correspondiendo el área del estudio a las dos primeras de ellas, siendo una de sus características la abundante microfauna que ha permitido establecer biozonas y dataciones precisas. Cronológicamente la secuencia empieza en el Paleoceno con los clásticos del Grupo Malpaso, seguido por un nuevo ciclo sedimentario en el Eoceno con la Formación Salinas caracterizada por un conglomerado basal, areniscas y lutitas en la parte superior. Concordante continúa la Formación Palegreda, constituída predominantemente por lutitas cerrando este ciclo sedimentario. Luego se inicia un nuevo ciclo con la Formación Pariñas formada de areniscas en parte conglomerádicas y con intercalaciones de lutitas pasando concordante a la Formación Chacra, formada principalmente por lutitas, cerrando el segundo ciclo sedimentario eocénico. En el Eoceno medio se desarrolló el tercer ciclo con el Grupo Talara, que aflora a lo largo de la faja costanera y que se extiende hasta las cercanías de Los Amotapes, siendo uno de los más importantes por su producción hidrocarborífera. Este Grupo consiste principalmente de tres miembros: el inferior lutáceo, el medio areniscoso y el superior lutáceo. En la parte norte de la cuenca Talara, debido a los cambios de facies que caracteriza a este grupo, solamente se puede reconocer dos miembros: el primero conglomerádico-areniscoso y el superior lutáceo. En el Eoceno superior se desarrolló el cuarto ciclo, comprendiendo a la Formación Verdún cuya secuencia es mayormente areniscosa, seguido por la Formación Chira mayormente lutácea, cerrando así la secuencia eocénica. Entre el Eoceno medio y superior se produjeron movimientos verticales que dieron lugar a oscilaciones en las cuencas, transgrediendo el mar hacia la cuenca Sechura. En el Oligoceno una nueva transgresión ha dado lugar a la Formación Máncora con niveles conglomerádicos y areniscas gruesas a finas, yaciendo concordantemente encima la Formación Heath conformada por lutitas con intercalaciones de areniscas. Entre el Oligoceno y el Mioceno se levantó nuevamente la cuenca Talara quedando emergida durante el Mio-Plioceno, como consecuencia de la Tectónica Andina que dió lugar a fallamientos de alto ángulo. El Mioceno se desarrolló en la cuenca Progreso (departamento de Tumbes), estando constituido por las Formaciones Zorritos, Cordalitos y Tumbes de naturaleza areniscosa fina con intercalaciones de niveles lutáceos, algunos bentoníticos, carbonosos y la presencia de niveles tobáceos. A fines del Mioceno se produjeron nuevamente procesos de levantamiento tectónico. El Plioceno está representado por secuencias de poca extensión que representan una transgresión muy somera. Así tenemos la Formación Mal Pelo, constituida de material arenoso de facies playera. En el valle del Río Piura, se tiene una secuencia de naturaleza aluvial lacustrina reconocida como la Formación Tambo Grande. En el Cuaternario Pleistocénico, procesos de levantamiento en la costa han dado lugar a transgresiones y regresiones que originaron depósitos areniscosos coquiníferos que se muestran como terrazas levantadas (tablazos) a diferentes niveles como consecuencia de la interacción compleja entre el tectonismo regional y las oscilaciones del nivel del mar. Durante el Cuaternario se tiene también depósitos aluviales en las quebradas, depresiones y depósitos eólicos en las llanuras costaneras, dentro de los que se pueden reconocer depósitos antíguos y recientes. La Geología Estructural está dominada por bloques antiguos (horst) que han controlado la sedimentación durante el Cretácico y el Terciario, haciendo de esta región una de las más críticas y complejas caracterizada por una deformación cortical al estar dentro del radio de afectación de la Deflección de Huancabamba. La Tectónica Andina se manifiesta en esa región con fallamientos normales e inversos de alto ángulo, los que a su vez han generado bloques levantados y hundidos que han servido de entrampe estructural al petróleo. Los recursos naturales más importantes de la región son los hidrocarburos, los mismos que han constituido una importante fuente de ingresos para el país durante el presente siglo, produciendo hasta ahora más de 1200 millones de barriles de petróleo que cubren actualmente más de la tercera parte de la producción nacional
Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico - INGEMMET
190 p.



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